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Estudio Biomecánico
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Estudios de la pisada.
Ortesis plantares personalizadas.
Prevención de lesiones.
Consejos preventivos.
Podología en General.
Tratamientos interdisciplinares.
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El estudio biomecánico de la marcha o pisada consiste en el análisis del pie en posición estática y dinámica así como su relación con otras estructuras como la rodilla, la cadera o la columna. Realizando un correcto estudio de la marcha podemos prevenir la aparición de lesiones musculares y osteoarticulares como los esguinces de repetición, metatarsalgias, fascitis plantares, espolones calcáneos, tendinitis, sobrecargas musculares, condropatías, basculaciones pélvicas, etc.
Los pasos de los que se compone el estudio biomecánico podoactiva son los siguientes:
1.-Exploración en camilla. El especialista valora rangos articulares y musculares de tobillo, rodilla y cadera. También se realizan las pruebas necesarias para la valoración de la existencia de una posible dismetría (diferencia de longitud entre ambas piernas)
2.-Realización de test biomecánicos en bipedestación (de pie). Esos test nos permiten evaluar aspectos muy importantes como la elasticidad, tono muscular, activación de grupos musculares, etc.
3.-Estudio de la huella plantar estática mediante el uso de plataformas de presiones. Con este estudio se estudia al paciente en posición estática (parado) para evaluar los puntos de máxima presión en el pie, centros de gravedad, etc.
4.-Prueba de estabilidad mediante plataforma de presiones (estabilometría). Nos permite analizar la postura y valorar la influencia del apoyo en el equilibrio del paciente
5.-Estudio de la huella plantar dinámica mediante el uso de plataformas de presiones. Nos permite analizar el pie en movimiento y obtener datos como presión máxima, desplazamiento del centro de presiones, rotaciones, etc.
6.-Filmación en vídeo de alta velocidad. Usando sistemas de filmación a 1200 imágenes por segundo podemos analizar detalles que son imperceptibles para el ojo humano pero que pueden resultar de gran importancia para el diagnóstico.
7.-Análisis cinemático de la marcha/carrera mediante el sistema Optogait. Este sistema nos permite valorar la simetría o asimetría de la marcha con o sin plantillas, los tiempos de vuelo y de apoyo de cada pie, realización de test de salto, etc.
8.- Entrega al paciente del informe
Una vez realizado el estudio y analizando la actividad realizada por el paciente se valora la necesidad de realizar un tratamiento mediante plantillas Podoactiva, ejercicios de potenciación, estiramientos, etc.
El estudio biomecánico también nos sirve para la evaluación pre y post tratamiento de diversas patologías: después de la realización de una cirugía, después de un proceso de rehabilitación, etc.
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Actualmente el pie del adulto representa el porcentaje más elevado de prescripciones ortésicas, y dentro de ellas, los soportes plantares. El objetivo es lograr con ellos la postura correcta de los pies y disminuir el dolor durante la bipedestación y la marcha. En el adulto, el dolor de los pies, ya sea de origen mecánico o inflamatorio, es muy frecuente y es causa de numerosas bajas laborales y trastornos sociales. Su tratamiento representa un coste sanitario elevado. El pie con alteraciones mecánicas no suele doler en descarga; en cambio, es doloroso cuando se apoya en el suelo y soporta de forma incorrecta el peso del cuerpo. También es doloroso durante la marcha cuando las estructuras del pie sufren mayores exigencias.
En el año 1960 Root afirmaba: «La ortesis funcional del pie es un dispositivo ortopédico para promover la integridad de las articulaciones del pie y del miembro inferior, resistiendo la fuerza de reacción del suelo que causa el movimiento anormal del esqueleto durante la fase de apoyo de la marcha».
El uso de ortesis funcionales, para rectificar la mala postura de los pies, ha demostrado en numerosos pacientes la mejoría al corregir rotaciones excesivas internoexternas y deformidades en valgo o varo.
Mediante la acción de los soportes plantares, la articulación subastragalina se sitúa cerca de la posición neutra. La articulación mediotarsiana provoca la pronación del pie durante el medio apoyo, con lo que se consigue que el primer radio se flexione durante el despegue del suelo.
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1. Evita corre descalzo o en sandalias que no protejan tus dedos.
2. No cargues ni transportes objetos con los pies descalzos, ya que te puedes resbalar y el objeto puede caer encima de tus pies.
3. Evita el uso de zapatos deportivos de plástico o sintéticos porque generar humedad, lo cual podrías generar infecciones.
4. No uses zapatos estrechos en su punta ni de tacón elevado, ya que incrementan el riesgo de callos y lesiones en las uñas.
5. Calza sandalias incluso dentro de las albercas y baños públicos.
6. Evita compartir chanclas, zapatos, o calcetas con otras personas.
7. No uses talco en exceso, ya que estos absorben la humedad natural de la piel.
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1) SI EL TOBILLO ESTÁ BIEN VENDADO, ¿SE PUEDE CORRER?
- Nones. La función del vendaje no es permitir la carrera, sino curar la lesión. Si tratas de correr con una parte del cuerpo vendado que no puede moverse de forma natural, lo único que haces es aumentar el riesgo de una lesión mayor o de recaída. El vendaje refuerza la articulación, pero no soporta el impacto del peso corporal al correr.
2) SI YA ES TARDE PARA EVITAR LA LESIÓN… ¿FRÍO O CALOR?
- En general, las lesiones de ligamentos y tendones responden muy bien al frío; por tanto, los cinco primeros días es recomendable el frío y los las cremas tipo gel; pasados los primeros días, podremos aplicar calor en un esguince. Por su parte, las lesiones de músculos responden al calor. Las primeras 48 horas son básicas en la recuperación.
3) ¿CÓMO SE DETECTA EL SÍNDROME DE ISQUIOTIBIALES CORTOS?
- Hay diferentes tests para valorar el estado de la musculatura posterior del muslo, pero todos se basan en medir la facilidad para llegar con las manos a los pies sin flexionar las rodillas. Si llegas a los pies o a cuatro o cinco centrímetros del suelo después de hacer ejercicio se considera normal. Otra manera de medirlo es de pie, con las rodillas extendidas y los pies separados a la altura de los hombros. En esta posición, flexiona el tronco y trata de tocar el suelo con las palmas de las manos. Si te faltan entre 6 y 15 centímetros, requiere tratamiento.
4) ¿CUÁNTO TIEMPO ESPERO PARA VOLVER A CORRER TRAS UN ESGUINCE DE RODILLA?
- Una vez pasados los primeros días de la inflamación y la consulta médica, se podrá comenzar con los ejercicios isométricos. La vuelta gradual al deporte puede iniciarse a la semana o diez días del inicio de los cuidados de la rodilla. Debe realizarse trote muy suave con rodillera o protección tipo taping (durante una semana). Puede que no sea posible enderezar completamente la rodilla o que quede alguna zona de hinchazón residual, pero la ausencia de dolor y la prudencia son las referencias para saber que estamos haciendo las cosas bien.
5) ¿QUÉ TIPO DE ZAPATILLAS USAR PARA LA PERIOSTITIS?
- Por norma general, la mejor opción son las zapatillas de tacto medio blando y altas de talón. Al llevar el talón elevado, toda la musculatura posterior estará más reposada y el tacto medioblando reduce las vibraciones del músculo. Pero no conviene excederse: un calzado demasiado blando y con mucho recorrido de amortiguación puede generar estrés como si se tratase de unas zapatillas duras. Las medias de compresión también contribuyen a reducir las vibraciones que aparecen durante una carrera.
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La podología (del griego ποδο-, podo: ‘pie’, y -λογία, -logía, ‘estudio’) es una rama de la medicina que tiene por objeto el estudio, diagnóstico y tratamiento de las enfermedades y alteraciones que afectan el pie. El podólogo es un especialista cualificado, a través de su años de estudios y su entrenamiento, para el diagnóstico y tratamiento de diversas afecciones del pie y tobillo. Los profesionales podólogos tienen un amplio conocimiento en las ramas de la anatomía humana, fisiología, patofisiología, biomecánica del miembro inferior, radiología, farmacología, medicina general y cirugía.
La podología engloba los siguientes aspectos:
- Promoción de la salud integral.
- Prevención de afecciones y deformidades del pie.
- Dar respuesta mediante técnicas diagnósticas y tratamientos adecuados.
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